
COO de Siete, donde supervisa la operación y el delivery de los equipos de SDR para clientes B2B en LATAM.

En los equipos de ventas B2B con los que trabajamos en Siete, la pregunta "¿qué hace un SDR?" casi siempre aparece en el mismo momento: cuando el pipeline se vuelve inconsistente y nadie tiene claro quién es responsable de llenarlo. Acá va la respuesta completa, sin relleno: las funciones reales del rol, las habilidades que separan a un SDR productivo de uno que solo genera actividad, y los KPIs que de verdad vale la pena medir.
Un Sales Development Representative (SDR) es la pieza que conecta tu propuesta de valor con las personas correctas. No cierra tratos. Abre conversaciones. Y en ventas B2B, esa primera conversación es la que más cuesta conseguir.
Esto es lo que vemos funcionar (y lo que no) después de operar equipos de SDR para empresas B2B en distintas industrias: qué hace un SDR en el día a día, qué habilidades marcan la diferencia y qué KPIs realmente predicen resultados — no solo actividad.
SDR significa Sales Development Representative. Es un rol comercial enfocado en la parte alta del embudo de ventas: encontrar prospectos calificados y agendar reuniones con tomadores de decisión.
A diferencia de un Account Executive (AE), que se encarga de presentar la solución, negociar y cerrar, el SDR se concentra en una sola cosa: generar oportunidades de venta cualificadas.
Piénsalo así:
En empresas B2B con ciclos de venta medianos o largos, esta división de trabajo no es un lujo. Es una necesidad. Cuando un mismo vendedor prospecta, califica, presenta, negocia y cierra, casi siempre descuida la prospección. Y sin prospección, no hay pipeline. Sin pipeline, no hay ventas.
Las funciones de un SDR se pueden agrupar en tres bloques principales:
El SDR investiga e identifica empresas y contactos que encajan con el perfil de cliente ideal (ICP). Esto incluye:
Un SDR experimentado no solo recopila datos. Construye contexto. Entiende por qué esa empresa podría necesitar tu solución ahora.
Una vez que tiene su lista, el SDR ejecuta secuencias de contacto. Generalmente combina:
La clave es la cadencia: una secuencia estructurada de toques a lo largo de varios días o semanas. Los datos de Salesloft muestran que se necesitan entre 8 y 12 toques para obtener una respuesta promedio de un prospecto B2B.
3. Calificación de leadsNo todos los que responden son una oportunidad real. El SDR filtra usando frameworks como:
El resultado final del trabajo de calificación es un SQL (Sales Qualified Lead) o una reunión agendada con el Account Executive. Esa es la entrega clave del SDR al equipo comercial.
Para que dimensiones la operación diaria, así se ve una jornada típica:
HoraActividad8:00 - 8:30Revisar respuestas de correos y mensajes de LinkedIn. Priorizar seguimientos.8:30 - 10:00Bloque de llamadas en frío (entre 30 y 50 intentos de marcación).10:00 - 11:00Enviar emails personalizados a prospectos nuevos dentro de la secuencia.11:00 - 12:00Investigar nuevos prospectos. Agregar contactos a la lista.12:00 - 13:00Almuerzo.13:00 - 14:00Segundo bloque de llamadas.14:00 - 15:00Interacción en LinkedIn: comentarios, conexiones, mensajes directos.15:00 - 16:00Seguimientos a prospectos tibios. Actualizar CRM.16:00 - 17:00Reunión con AE o líder de ventas. Revisar pipeline y ajustar estrategia.
Lo que notas inmediatamente: es un rol de alta actividad. Un SDR puede ejecutar entre 80 y 120 actividades diarias (llamadas + emails + mensajes). La consistencia importa más que cualquier otra cosa.
Contratar un SDR no es solo buscar a alguien "con ganas". Estas son las habilidades que realmente marcan la diferencia:
Dato importante: según un reporte de The Bridge Group, el ramp-up promedio de un SDR (el tiempo que tarda en ser completamente productivo) es de 3.2 meses. Esto significa que la capacitación y el acompañamiento importan tanto como el talento inicial.
Si no mides, no mejoras. Estos son los KPIs SDR más usados en equipos de ventas B2B:
Un error frecuente: medir solo actividad y no resultados. Un SDR puede hacer 80 llamadas al día y no generar ni una reunión si la lista es mala, el mensaje no resuena o el ICP está mal definido. Los KPIs deben leerse en conjunto, no en aislamiento.
No todas las empresas necesitan un SDR desde el día uno. Pero hay señales claras de que es momento:
La alternativa a contratar un SDR interno es trabajar con una agencia especializada que te provea SDRs capacitados y listos para operar. Esto reduce el tiempo de ramp-up, elimina la curva de aprendizaje en herramientas y te da flexibilidad para escalar sin compromisos de nómina fija.
En los procesos de generación de leads que operamos en Siete, la mayoría de nuestros clientes B2B alcanza entre 8 y 25 reuniones calificadas por mes una vez que el proceso de prospección está bien calibrado (ICP, cadencia y calificación alineados) — la mediana ronda las 12. La diferencia entre un SDR que solo genera actividad y uno que realmente aporta casi siempre está en la calificación: no importa cuántas llamadas hace, sino cuántas terminan en una reunión con el prospecto correcto.
Ahora sabes qué hace un SDR: prospecta, contacta, califica y entrega oportunidades listas para cerrar. Es un rol que exige disciplina, habilidades de comunicación, manejo de herramientas y, sobre todo, consistencia.
Si ya tienes claro tu ICP, tu propuesta de valor y tu proceso de ventas, el siguiente paso lógico es asegurar que alguien esté llenando tu pipeline de forma constante. Ese alguien es un SDR.
Y si no quieres pasar meses reclutando, capacitando y ajustando, puedes empezar con un equipo que ya sabe cómo hacerlo.
Agenda una llamada con nuestro equipo y te mostramos cómo podemos poner SDRs a trabajar para tu empresa en semanas, no meses.
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